Gotelli (IpeBA) denuncia persecución a Zaffaroni y pide se forme una Comisión Ciudadana de Etica Pública.

El Presidente del IpeBA y de la Fiscalía Ciudadana, Aníbal Gotelli, denuncia persecución contra Eugenio Zaffaroni y solicita se forme una Comisión Ciudadana de Ética pública que investigue a todos los candidatos y dirigentes políticos que aspiren a cargos ejecutivos y legislativos.

Se acompaña fundamentación del pedido de Gotelli:


Persecución a Zaffaroni: necesitamos HIPOCRESÍA CERO.
Por Aníbal Gotelli
Presidente del Instituto para Pensar Buenos Aires (IpeBA)
www.actiweb.es/pensandobuenosaires
www.pensandobuenosaires.blogspot.com


No se si les molesta que Eugenio Zaffaroni tenga curriculum en lugar de prontuario, no se si les molesta su militancia a favor de los Derechos Humanos o el Derecho Igualitario a cualquier elección sexual, no se si les molesta que sea uno de los pocos argentinos conocidos en el extranjero y a ellos les pidan documentos en la entrada de sus propias sedes partidarias porque no los conocen, o verdaderamente no se cuál es la antipatía en especial que tienen con ese hombre.

Lo cierto es que, en razón del estupor, escozor y múltiples reacciones moralizantes que causó en varios dirigentes políticos presidenciales acerca de la posible complicidad del Ministro de la Corte, el internacionalmente reconocido Eugenio Zaffaroni, solicitaré formalmente, desde nuestra Fiscalía Ciudadana, la formación de una Comisión Investigadora Intersectorial e Interinstitucional de Ética Pública (COMISIÓN CIUDADANA DE ETICA PÚBLICA) que analice detenidamente los patrimonios de dirigentes políticos, destino de sus propiedades, el fin y la actividad que se lleva a cabo en cada una de los departamentos que tengan alquilados, aún los que se encuentren destinados para alojar a sus amantes varones y mujeres, rinoscopías y demás medidas saneadoras para la Moral y la Ética Públicas de nuestra Clase Dirigente, sobre todo de aquellos que son precandidatos presidenciales y demás líderes políticos de primer nivel.

De este modo, se logrará imponer otro guarismo de valor CERO en la Argentina, es decir el de “HIPOCRESÍA CERO”, y la necesidad de que en nuestro país haya verdadera justicia y se nos mida a todos con la misma vara.

En el curso de la próxima semana, en mi carácter de Presidente del IpeBA y como Director Ejecutivo de la Fiscalía Ciudadana, voy a ponerme en contacto con otras instituciones de estudios porteños, de justicia y similares con las que el IpeBA tiene relación institucional, y con políticos que no hayan ejercido hasta este momento cargos ejecutivos, legislativos o judiciales para conformar a la brevedad posible la mencionada Comisión.

Por supuesto no vamos a recurrir a los organismos de Etica de ningún poder del Estado porque sabemos que, es casi seguro, que no se llegará a ninguna conclusión debido a las lógicas coberturas sectoriales y partidarias. Recuerdo que Perón decía “no se puede dar al lobo a cuidar las ovejas”.

Todos los argentinos, absolutamente todos, tenemos los mismos derechos a tener dirigentes puros, castos y probos, tal como el Doctor Ricardo Alfonsín y otros dirigentes de ciertos partidos desean, pero lástima que solamente lo quieren respecto de aquellos políticos y dirigentes que están en su vereda de enfrente.

La justicia siempre es necesaria y, valga la redundancia, debe ser “justa”, imparcial y general. Porque a veces nuestra clase dirigente parece dar la impresión de que es casta, pura e impoluta y que los corruptos siempre son “los otros”, es decir los que no son como ellos ni los que están con ellos. Es injusto que los que se drogan, los que tienen hijos gays, los que tienen hijos drogadictos, los que son evasores, los que tienen amantes, los que alquilan prostíbulos, siempre son “los otros”, y nunca son “ellos” ni los que están “con ellos”.

Tienen que acabarse de una vez por todas de las denuncias escritas en tiempo “condicional”, sin aportar pruebas y con el sólo objeto de ensuciar al adversario y a los amigos de los adversarios. También tiene que acabarse el tiempo de aquellos políticos que se valen de cualquier aliado, político, corporativo o mediático para atacar a su adversario.

Una Comisión imparcial, podría garantizar la misma vara para todos. Para que volvamos a estar orgullosos de nuestra Clase Dirigente. Que volvamos a tener más Lisandros de la Torre, más Raúles Alfonsines, más Juanes Perones, más Juanes B. Justos y menos parciales, menos injustos y menos hipócritas.

En el caso particular de Eugenio Zaffaroni, por ejemplo, vemos que si es que hay un delito es un delito de orden civil, un abuso de cláusula de contrato –en todo caso- y del cual la víctima es el propio Zaffaroni.

Lamento también, personalmente, que Ricardo Alfonsín pida la renuncia del Dr. Zaffaroni, y en la segunda vuelta porteña haya apoyado a Mauricio Macri que está procesado. ¿Eso acaso no es hipocresía?.

En el caso de Zaffaroni no hay denuncia ni causa penal por trata. No hay causa penal por proxenetismo. Lo único que hay, según veo, es persecución política e ideológica.

Por Dios, ¡cuántos caníbales alberga nuestra clase dirigente!.

¿Qué falta ahora?, que Ricardo Alfonsín y los demás proponentes del Juicio Político a Zaffaroni presenten un proyecto para anular la presunción de inocencia y propongan el establecimiento de la pena de cadalso para ajusticiar públicamente a uno de los juristas más prestigiosos que dio la historia jurídica y judicial de la República Argentina.

¿Acaso entonces –siguiendo la lógica jurídica de su hijo- nuestro querido, recordado y respetado Raúl Alfonsín no tendría que haber renunciado frente al escándalo causado por los famosos “POLLOS DE MAZZORIN”?.

Señores, ¡Seamos serios de una vez por todas!. ¡No le hagamos decir ni exigir a la “Política” aquello que la Política no dice ni exige!.

Ruego a todos los medios y demás instituciones a los que se informe la presente comunicación, darle inmediata difusión.

Muchas gracias a todos y a todas. Con la participación de todos y todas vamos a tener una Argentina mejor, sin hipocresía y sin injustas parcialidades.